LLEGAS,
desprovista y descastada
y es tu cuerpo desvestido
bicicleta vetusta
mariposa ardiendo
hembra gitana.
Regresas,
sibilante, sil, silvina
a comerte con los ojos las paredes
y emponzoñarme con tu risa
[temprana]
que es caricia seráfica,
sueño de impúber,
(nada).
Te entretienes,
me puedes y me juegas
con pretendido abandono
eriges una cuna
de apagados retazos
donde mecer
(con plata viva)
mis ausencias
un instante sólo,
antes de marcharte.
Compongo
una jaula en sombra
[con mis manos]
para guardar las raspas que dejaste.

Es dificil encontrar, por lo menos para mi, en estos tiempos de globalización y “otras yerbas posmodernas”, Artistas sutiles, finos, delicados que hacen permanente aquello de Nicolás Guillén “la poesía es un arma cargada de futuro.
Gran sorpresa pues, el encontrarme con esta autora, joven y de desbordante creatividad.
Mis felicitaciones uds.por publicarla y a ella, por mantener viva la fibra de la sensibilidad.
Saludos.
Me gusta el comentario de arriba…El mío será modesto,incompleto por la necesidad de una relectura,siendo este poema el mejor que conozco de su autoria vale decir que es tan fino como una mujer, tan pasional como una poeta y tan triste como un sentimiento incomprendido…Sin pretender sonar raro afirmo lo antes dicho y prometo una proxima visita a este lugar,para ir sumando bonitas palabras para animar a la escritora…Besos,muy lindo el poema,¿muy rara mi opinión?¿Se entendió o hablo de un modo más humano?